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Avalen ya, por favor

Foto: Rafa Molina
23/05/2017 - 

ALICANTE. Pensaba Juan Carlos Ramírez que cuando asumiera las riendas del Hércules y liderara las negociaciones con la Agencia Tributaria, Hacienda se iba a postrar a sus deseos como no lo había hecho durante tres años con Carlos Parodi. Pero el empresario se está topando con la cruda realidad: para el fisco sólo es el representante de un club moroso, como muchos otros de los que pasan por sus despachos.

Un moroso que arrastra, además, un lastre en forma de incumplimientos a lo largo de los últimos años mucho más reseñable que el tiempo que ha venido cumpliendo escrupulosamente con el calendario de pagos establecido. El historial blanquiazul no invita precisamente a generar fe ciega en sus interlocutores.

El que se ponga la camiseta blanquiazul encontrará argumentos para defender que Hacienda está siendo injusta con su club. Pero tampoco se puede demonizar a Hacienda por estar haciendo lo que se entiende que debe hacer una institución como la que está en manos de Montoro.

Al fin y al cabo, Hacienda reclama lo que el Hércules le dejó de pagar. Y lo hace porque el club decidió unilateralmente forzar la máquina, no cumplir con el calendario establecido y tensar la cuerda a la espera de que la Agencia Tributaria se cayera del burro.

Por lo que nos cuentan, Hacienda es la antagonista de la historia porque no flexibiliza su postura. Pero si se piensa bien, tampoco está reclamando que el Hércules abone toda la deuda contraída de golpe y porrazo. Lo que reclama es un aval bancario. Un aval que, si el Hércules cumple con el nuevo calendario de pagos a pactar, no será tocado. Un aval que será papel mojado si el club no se sale del redil.

Entonces, ¿por qué los dirigentes blanquiazules no avalan? ¿Acaso tienen en mente cerrar el chiringuito? Está claro que un compromiso de estas dimensiones supone un esfuerzo para ellos pero, si al final se trata de pagar a Hacienda, la 'multa' de Bruselas, el nuevo proyecto deportivo, etcétera, ¿por qué no avalan ya y dejan de mantener en vilo a los aficionados?

Los seguidores blanquiazules (y más después de un año deportivamente tan nefasto) no merecen vivir pendientes de un hilo por lo que le pueda pasar a su club dentro de una hora, un día o un mes. Merecen, cuanto menos, que puedan soñar con un futuro esperanzador o, al menos, dormir sabiendo que mañana el Hércules seguirá vivo.

Lo dije la semana pasada y me reitero: Hacienda no puede tener la culpa de todo. Pasan los días en el calendario pero no por un Hércules que sigue jugando con fuego, seguro de que Hacienda dará su brazo a torcer y le perdonará la vida unos cuantos años más. Y cuando se juega con fuego, uno está más cerca de quemarse.

Foto: Rafa Molina

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