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la heladería de los hermanos roca solo se encuentra aparte en girona, barcelona y madrid 

La cara del moro ya se puede comer, Jordi Roca lanza el helado dedicado a Alicante

24/07/2018 - 

ALICANTE. Día dulce en Alicante. Jordi Roca y Alejandra Rivas presentan el helado La cara del moro. Un polo de horchata de chufa y turrón de almendra con el que cumplen su objetivo de homenajear a cada una de las ciudades donde está presente su heladería Rocambolesc. 

La popular cara del moro se suma a la exclusiva lista de Girona, Barcelona y Madrid. Cada una de estas tiene un helado exclusivo en sabor y forma, de la misma manera que lo tiene ahora Alicante. Desde la primera han decidido aplicar su peculiar humor en cada creación.

En Girona, donde tienen su famoso restaurante El Celler de Can Roca, se inspiraron para crear su polo en El Cul de la Lleona, un monumento en el que la leyenda dice que si se le besa el culo, se vuelve a la ciudad. El sabor que decidieron utilizar para crearlo fue a partir de manzanas de la zona y de bergamota.

En la segunda tienda, con la que asaltaron Madrid, el símbolo estaba claro. "Escogimos el oso y el madroño, y el sabor del madroño", explica Rivas quien es la directora de las heladerías Rocambolesc. Para la tienda de Barcelona "nos inspiramos en el dedo de Colón, y escogimos de sabor el tradicional postre de chocolate, aceite y sal".

Si en esas tres ciudades tenían claro qué querían escoger como símbolo y el sabor que asociarían, con Alicante reconocen que les costó. "Estuvimos dándole muchas vueltas para ver qué podíamos hacer y cuál era lo más representativo", recuerda la heladera. 

Al final se "enamoraron" de la leyenda que explica la cara del moro. Una historia que resumen en cada una de las cajas con las que se distribuye el helado: el amor imposible entre una princesa morisca, Cántara, y su pretendiente Alí. Tras la muerte de esta pareja, su padre murió, de pena. Y entonces el Benacantil ganó un nuevo perfil. "Es muy trágica, romántica y también rocambolesca", resume Rivas. 

Roca, afectado por una severa afonía, aún pudo explicar la importancia de "desacralizar" la alta cocina. "Esa es la idea, que la gente se pueda acercar a probar los productos sin ningún tipo de miedo, hay que romper con la idea de la cocina inaccesible y no solo con los precios".

Para completar el homenaje a la ciudad, la elección del sabor necesario les costó aún más. "Estuvimos haciendo muchas pruebas: solo horchata, horchata con canela, más o menos intensa...", recuerda Rivas. De la misma forma probaron con el turrón de almendra, y tampoco encontraban el sabor que les convenciera. 

Si por separado no les convencía... ¿por qué no unirlos? Así lo pensó Jordi "y lo mezclamos y nos encantó el resultado, nos sorprendió a nosotros mismos". Satisfechos con ello, aún les quedaba otro obstáculo que superar, conseguir el molde que reflejara la forma. "Ha sido uno de los polos que más trabajo nos ha dado hasta que hemos conseguido lo que queríamos: que tuviera el relieve de roca, que siguiera pareciendo la cara del moro...".

Silvia Aguilar y Juan Cabello acompañan al matrimonio Roca-Rivas.

Todo este trabajo va más allá de Alicante, claro. El helado que representa a cada ciudad se distribuye en todas donde están presentes. "Y lo bonito es que así se produce una unión", destaca Roca. De esa forma, se popularizan y se extienden las tradiciones locales, añade Rivas. 

El sabor ayuda mucho a eso. El dedo de Colón es el más popular de los que han dedicado gracias a que es de chocolate. "También sorprende mucho que el Oso y el Madroño sale mucho en Girona, a la gente le llama mucho la atención el sabor". Fuera de Alicante tendrán que esperar al viernes para descubrir la combinación que han preparado.

Que Alicante sea uno de las paradas de Rocambolesc no es casual. En la web que tienen hay un apartado precisamente a preguntar al público dónde deberían ir. Y fue el éxito de la propuesta entre los alicantinos lo que les animó a implantarse, aunque fuera en pleno noviembre. "Nos gusta arriesgar", cuenta risueña. 

Rivas que no había estado antes en la ciudad, confiesa que "me enamoré de Alicante, me encantó y dije que teníamos que ir sí o sí". A ello les ayudó el tándem que han formado con El Corte Inglés, donde tienen un local preferente en la principal calle comercial. "Nos hemos entendido muy bien y hemos trabajado muy bien", destaca.

Aparte de bombones, tabletas y bambolas —frutos recubiertos de chocolate—, en Alicante tienen otro producto que no se distribuye en ningún otro centro, los granizados. Lanzados hace un par de semanas, uno es de mandarina y fruta de la pasión es uno de los sabores y el otro es fresa y menta. "Queríamos algo que nos diera juego y no fuera lo típico. Y la combinación de mandarina y fruta de la pasión es increíble y muy refrescante. Y el de fresa es clásico pero con otro toque".

El empuje comercial de la gastronomía

Si Rivas tenía buenas palabras para sus socios en El Corte Inglés, Silvia Aguilar también corresponde a los halagos. "Abrir en noviembre fue arriesgado y a nosotros también nos asustó", reconoce la responsable de comunicación de la empresa en Alicante, pero ha sido tal la acogida que todos esos miedos quedaron atrás.

"La gente viene porque son fans de Roca —destaca— y les da igual venir en diciembre y pedirse el helado de la nariz o el de la mano de Juego de tronos". Por eso, sostiene que la evolución ha ido in crescendo y que ahora es su mejor momento. El verano, la estación del refresco, era el mejor momento para presentar este dulce homenaje.

"Cuando nos propusieron hacer un escaparate de Rocambolesc nos pareció que encajaba perfectamente con la Gourmet Experience", recuerda Aguilar. Y con ello apunta a otro factor, el empuje de la gastronomía local. El ejemplo más cercano lo encuentra en su propio negocio, "Alicante es la única ciudad de España que tiene toda la oferta que El Corte Inglés es capaz de montar: Cafetería y restaurante, Gourmet Experience, Starbucks y ahora el Gastromercat La Plaça".

"En Alicante la gastronomía es un negocio que va a más y donde la Comunitat Valenciana es puntera. Falta creérnoslo. Somos los abanderados porque es una ciudad abierta a la innovación con todos los turistas que tenemos", concluye Aguilar.

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