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el sur del sur / OPINIÓN

Las encuestas de Elche

3/06/2018 - 

El pasado fin de semana, Alicante Plaza publicó en exclusiva una encuesta sobre cómo quedaría el Ayuntamiento de Elche si se celebrasen las elecciones ahora mismo. Ese sondeo, que no olvidemos, fue encargado por el PSPV-PSOE de Elche, supone un espaldarazo a la gestión de Carlos González y de sus socios, Compromís y Partido de Elche. Como ya saben, un sondeo es una tendencia. Y en estos momentos, la tendencia es que la izquierda podría volver a gobernar en Elche. 

Pero no es la única encuesta que se ha hecho en Elche en lo que llevamos de año 2018. El Partido Popular también encargó una: se hizo en enero y los resultados que arroja no son muy diferentes a los de la encargada por los socialistas ilicitanos. Según ha podido saber Alicante Plaza, ese sondeo, mandatado por el equipo del candidato a la Alcaldía Pablo Ruz, daba al PP como fuerza más votada, con nueve concejales -los mismos que tiene ahora-; el PSPV-PSOE con ocho -los mismos que tiene ahora-; Compromís, con cuatro -idéntico resultado-; Ciudadanos, entre cinco y seis -dos o tres regidores más, muy parecido a lo que le otorga la encuesta de ODEC para los socialistas-; uno para el Partido de Elche y entre 0 y 1, para Ilicitanos por Elche. En Elche hay 27 ediles, así que la mayoría son 14.

Ambas consultas tenían un número parecido de entrevistas: 700 la del PSOE y más de 650, la del PP.  Es decir, el estudio de campo es el mismo; la única diferencia es el momento en el que se ha tomado la muestra: enero, el PP; abril, el PSPV-PSOE. Y a tenor de los resultados, todo es muy parejo y está en el aire. Los dos grandes partidos han tenido desgaste: han vivido procesos de elección interna que han polarizado a sus organizaciones. Ruz fue el ganador en el PP y, González, el perdedor. Pero pese a ello, el actual alcalde sale muy bien parado en los dos sondeos: goza de un alto grado de conocimiento y aceptación. Por cierto, en la encuesta popular se preguntó como candidato por Javier Berenguer, de la Comunidad de Regantes del Canal.

Pero bueno, la conclusión de las encuestas de Elche es la misma que se podría sacar hoy de cualquier ciudad, ahora con un elemento de juicio nuevo. El PP ha perdido La Moncloa; Pedro Sánchez es el nuevo presidente del Gobierno, algo impensable cuando se hicieron las encuestas.

La cuestión es que la batalla de Elche, como otras muchas, va estar muy igualada; que va ser cuestión de sumar bloques y que una vez más, el Partido de Elche -mucho más que Ilicitanos por Elche, que en los dos sondeos es fagocitado por Ciudadanos- puede ser la llave y que los errores o aciertos en el último año van a ser decisivos. 

En el caso de las dos encuestas, hay un elemento que no aparece: qué será de Podemos y su posible confluencia con Esquerra Unida, que en todo caso podría debilitar a Compromís, pues en las anteriores elecciones locales, la marca local no se pudo presentar por un error formal y la formación liderada por Mireia Mollà recogió ese voto: las encuestas de aquel momento le asignaban dos concejales y acabó sacando cuatro.

Pero bueno, lo que parece claro es que si el centro derecha tiene posibilidades de gobernar en Elche es por el crecimiento de Ciudadanos y que la izquierda repite gobierno es por la solidez de sus principales integrantes: PSOE, Compromís y Partido de Elche repetirían resultado. El bloque que tenga un voto más gobernará: esta vez, los personalismos -que condicionaron la segmentación del centro-derecha- desaparecen.

Casi todos los partidos tienen las cartas boca arriba: ya saben todos los candidatos -si había dudas con Carlos González, la encuesta lo despeja todos- se conocen a excepción de Ciudadanos, de ahí que David Caballero -el actual portavoz municipal naranja- esté haciendo voto de penitencia para repetir. Tiene la virtud de que ha sido disciplinado y ha cumplido el mandato que le dieron -respaldar desde fuera al Gobierno local-, pero sobre su pecado -del que intenta no dejar huella- es haber mordido en la manzana de Mercedes Alonso con el hipotético voto de censura que se planteó con la polémica de la peatonalización de la céntrica calle Corredera. Y es la gran incógnita electoral de Elche: a quién entregará Ciudadanos el privilegio de ser el candidato. Barcelona decidirá al más puro estilo PP, con una llamada de la suerte. En febrero. Hay tiempo para otra encuesta.

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