MUTXAMEL. La Generalitat Valenciana ha dado luz verde a la construcción de la planta fotovoltaica “FV Valledelsol” en el término municipal de Mutxamel, con una potencia instalada de 28,665 megavatios, tras un largo proceso administrativo marcado por alegaciones, informes contradictorios y varias modificaciones del proyecto.
La resolución, publicada este 30 de abril en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), otorga a la mercantil Tierra de Sol Project, S.L. la autorización administrativa previa y de construcción, además de aprobar el plan de desmantelamiento y restauración del terreno.
El expediente se inició en 2022 y ha pasado por distintas fases de información pública, en las que se registraron alegaciones vecinales y de entidades, así como informes de administraciones afectadas. En total, se contabilizaron 18 alegaciones en la primera exposición y 12 en la segunda.
Uno de los principales escollos fue la oposición inicial del Ayuntamiento de Mutxamel, que alertó del impacto sobre espacios naturales protegidos como el paraje del Bec de l’Àguila, el riesgo de inundabilidad y la afección paisajística de una instalación de gran tamaño, superior a los 500.000 metros cuadrados en su planteamiento inicial.
Sin embargo, el proyecto fue rediseñado en varias ocasiones para adaptarse a los condicionantes técnicos y ambientales. Entre los cambios más relevantes figura la reducción de la superficie ocupada —de más de 460.000 a unos 283.800 metros cuadrados—, la eliminación de parcelas sensibles y la modificación de la ubicación de la subestación eléctrica.
Además, se redujo el número de módulos fotovoltaicos y se optó por estructuras fijas en lugar de seguidores solares, con el objetivo de minimizar el impacto visual y territorial.
El proyecto también recibió informes desfavorables en materia ambiental durante su tramitación, especialmente por la afección a avifauna protegida, lo que obligó a la elaboración de un estudio específico anual. Finalmente, la Dirección General de Medio Natural emitió un informe favorable condicionado al cumplimiento de medidas correctoras y compensatorias.
En paralelo, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), emitida en octubre de 2024, se mantiene vigente tras las modificaciones introducidas, siempre que se cumplan sus condiciones.
Desde el punto de vista urbanístico y territorial, los informes finales consideran compatible la instalación, aunque su ejecución queda sujeta a estrictas condiciones, como retranqueos respecto a zonas urbanizadas, limitaciones de altura de los paneles y la creación de franjas de transición paisajística.
La infraestructura permitirá evacuar la energía generada a través de una línea subterránea hasta una nueva subestación eléctrica, conectada a la red de distribución, si bien la potencia vertida no podrá superar la capacidad de acceso concedida, fijada en 27,745 MW.
Pese a la autorización, el promotor ha renunciado a la declaración de utilidad pública del proyecto, lo que limita su capacidad para expropiar terrenos necesarios para la infraestructura.
Con esta resolución, la Generalitat culmina un proceso de más de tres años que refleja la complejidad administrativa y ambiental de la implantación de grandes instalaciones renovables en suelo no urbanizable, especialmente en entornos con sensibilidad paisajística y ecológica.