ELCHE. El atleta Yomif Kejelcha no ganó el Maratón de Londres, pero su segundo puesto dejó una frase útil para entender a Santa Madre: 'Fueling to make history. 01:59:41'. La marca ilicitana de nutrición deportiva había trabajado con el atleta etíope en las once semanas previas a la carrera, un margen estrecho para preparar un debut de maratón y ajustar una estrategia donde cada gramo de hidrato, cada botella y cada kilómetro contaban.
Santa Madre tiene sede en Elche. La sociedad detrás es We Are Unusual, que nació en 2021 y se dedica al comercio mayorista y minorista de complementos nutricionales, alimentos, ropa y accesorios deportivos. La empresa se presenta como una marca de complementos nutricionales para mejorar el rendimiento del atleta desde la ciencia, el diseño y la innovación. Su discurso no gira alrededor del bienestar genérico, sino del rendimiento, que pasa por potencia, resistencia, recuperación y velocidad. "Llegar a la meta más rápido", apuntan.
El episodio Kejelcha funciona como carta de presentación. Según Alfonso Beltrá, CEO y cofundador de Santa Madre, el trabajo empezó en enero, con el atleta lesionado y apenas once semanas por delante. El plan incluyó tratamiento en España, análisis energético, aumento progresivo del volumen de entrenamiento, corrección de déficits calóricos, estrategia de ingesta durante el esfuerzo y una planificación casi horaria en las 48 horas previas a Londres.
El resultado fue un debut en maratón por debajo de las dos horas: 1:59:41. Kejelcha agradeció después públicamente a su "compañero de nutrición" Santa Madre. La marca, desde Elche, convertía así un trabajo técnico y silencioso en una credencial internacional.
Además, las cuentas de 2024 muestran una empresa pequeña, pero ya con volumen. We Are Unusual facturó 1,14 milllones de euros, frente a los 876.000 euros del año anterior. El resultado del ejercicio fue de 65.400 euros, más de cuatro veces los 15.200 euros de 2023. Su órgano de administración está formado por tres miembros, entre ellos Alfonso Beltrá, CEO, Ramón Bernad y Francisco Sánchez. Y es que la empresa opera como una marca que combina producto, relato, asesoramiento técnico y presencia en el circuito deportivo.
Santa Madre no vende épica en abstracto. Su terreno está en los detalles, con reservas de glucógeno, ingesta de carbohidratos, viento por tramos, botellas en carrera. En Londres, según Beltrá, dos botellas perdidas pudieron cambiar el desenlace. Esa escena resume bien a la empresa: una marca de Elche que ha encontrado su sitio en la frontera entre la nutrición, el dato y la ambición competitiva.